Checkout
Cart: 0,00 - (0 items )

La alucinante colección de supercoches confiscados al hijo de un dictador africano y subastados por millones




Si pudiera escoger uno, por mi dinero (no tengo), sería un Koenigsegg One: 1, que costó 4.6 millones de dólares y sobre el cual Koenigsegg estaba extremadamente furioso en la crimson. Pero hay tantos, incluyendo un McLaren P1 (de 1.2 millones de dólares), un Lamborghini Veneno (8.3 millones de dólares), un Aston Martin One-77 (1.5 millones), un Ferrari Enzo (3.1 millones) y un Porsche 918 Spyder (1.5 millones).

Para el Koenigsegg la casa de subastas Bonhams lo situó en 2.3 millones, lo que sugiere que la compañía Koenigsegg tenía razón cuando publicó un weblog enfurecidos en junio diciendo que la cicfra de Bonhams estaba “muy por debajo del valor de mercado” y “totalmente infundada”.

La colección de superdeportivos abilities propiedad del vicepresidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Nguema Obiang Mangue, hijo del dictador Teodoro Obiang Nguema Mbasog. La misma fue incautada por la policía suiza en 2016 después de una investigación sobre irregularidades financieras. Todos los autos vendidos hoy no tenían reserva, y las ganancias se destinaron a obras de caridad.

Se vendieron en whole setenta y cinco autos en la subasta, veinticinco de los cuales fueron confiscados a Obiang:

Illustration for article titled La alucinante colección de supercoches confiscados al hijo de un dictador africano y subastados por millones

Illustration for article titled La alucinante colección de supercoches confiscados al hijo de un dictador africano y subastados por millones

Illustration for article titled La alucinante colección de supercoches confiscados al hijo de un dictador africano y subastados por millones

Illustration for article titled La alucinante colección de supercoches confiscados al hijo de un dictador africano y subastados por millones

Illustration for article titled La alucinante colección de supercoches confiscados al hijo de un dictador africano y subastados por millones

Por cierto, no veo mucho amor por el Bentley Turbo R.




Back to top